Desde VERIALDA os queremos contar una leyenda de la mitología griega donde el OLIVO estuvo presente e hizo ganar una gran disputa, representada en un cuadro que se encuentra en el museo del Louvre en París.

Cuenta la leyenda que los atenienses al levantar una rica ciudad, deseaban tener algún dios que los protegiera. Poseidón y Atenea querían disfrutar de ese honor y lucharon por él en una disputa en la que los ciudadanos decidirían con cuál quedarse en función del obsequio más útil que les ofrecieran.

Poseidón clavó su tridente en una roca de la que brotó un manantial de agua salada, pero los atenienses protestaron porque casi inunda la ciudad, y porque ese agua podría estropear sus tierras de labranza.

Le pidieron a Atenea que ofreciera algo más práctico, ella golpeó la roca con su lanza y brotó un olivo. De este podrían obtener aceite, madera y alimento, por lo que los ciudadanos se quedaron con Atenea como patrona.

Atenea aseguró del olivo que “del que no solamente sus frutos serían buenos para comer, sino para aliviar sus heridas y dar fuerza a su organismo, capaz de dar llama para iluminar las noches…”

Esperamos que os gusten estas curiosidades del olivo, ya que nos hacen ver que es un árbol querido y respetado desde culturas muy antiguas.